SuperBowl ProLife

El domingo 7 de febrero se disputará en Estados Unidos la edición XLIV de la SuperBowl. Se trata del principal evento deportivo de Estados Unidos, un espectáculo majestuoso e impactante que está año ha sido envuelto en polémica.

¿Razón? Uno de los spots publicitarios que se emitirán en el intervalo entre primer y segundo tiempo es… ¡PRO-VIDA!

Organizaciones abortistas han pedido a la cadena que retransmite el espectáculo que no autorice la emisión del anuncio publicitario, protagonizado por el joven Tim Tebow (estupendo quarterback de Florida Gators, ganador del Heisman Trophy – reconocimiento al mejor jugador del año en College - en 2007, y del que se habla como futuro fichaje de Jacksonville Jaguars para la próxima temporada).

Tebow nació en Manila – Filipínas – en el año 1987, de padres misioneros evangélicos. El anuncio en cuestión ha sido promovido – y pagado – por la organización Focus on the Family, una organización evangélica dedicada a la protección de los valores de la familia. Quiero subrayar lo de PAGADO: 30 segundos de publicidad en el halftime de una SuperBowl cuestan una auténtica barbaridad. Y Tebow, un atleta prometedor que amenaza con borrar el recuerdo de Michael Vick y de sus scrambles, se juega su futuro de jugador profesional en la NFL (y relativas consecuencias económicas) por ser políticamente incorrecto.

Chapeau por Tim Tebow entonces. Y una reflexión amarga. ¿Porque tantas veces se malgasta el nombre de democracia para imponer el pensamiento único? Creo que el examen de conciencia sea necesario en ambos frentes. Lo dije en pasado, cuando se habló de la publicidad ateísta en los autobuses. Todos tienen derecho a expresar positivamente sus sentimientos, sin ofender pero también sin acobardarse.

Y si los abortistas no están de acuerdo, que recauden dinero para un contra-anuncio entre los centros abortistas que, es sabido, se están forrando…

Calendario multicultural

Hace unos días escuché por la radio una entrevista al alcalde de Logroño, motivada por la publicación del "calendario multicultural" por parte del Ayuntamiento.
En dicho calendario aparecen las fiestas señaladas de la comunidad. Entre ellas, el día de la independencia de Pakistán, el comienzo del Ramadán, y también la fiesta fundacional de algún instituto religioso, entre muchas otras. El caso es que se omitieron del calendario las menciones a la fiesta del Santo Patrono y algunas citas de menor importancia como por ejemplo Semana Santa.
El alcalde de Logroño argumentaba en su defensa que el calendario era fruto de un trabajo de consulta y recopilación de muchos meses, donde las asociaciones fueron invitadas a proponer las fechas señaladas más representativas. En un principio me pareció una iniciativa interesante y loable, sin embargo esos "despistes involuntarios" me dejaron estupefacto. La negación y el olvido de las tradiciones me hacen temblar, por la peligrosidad que ello representa.
Estoy completamente a favor de conocer más las diferentes realidades asociativas presentes, creo que es bueno para todos.
Pero ¿por qué razón no añadir también la Semana Santa? ¿Porque ya lo sabemos? ¿O estamos acostumbrados a ella?
¿Es correcto otorgar más relevancia a los grupos minoritarios, a veces incluso marginales, que a nuestras propias raíces históricas?
Es evidente que el auténtico interés por una iniciativa de este tipo es ideológico, y tiende a marginar por principio y sin discusión no sólo a la religión católica, sino también a la cultura católica, que se mantiene fuertemente en las tradiciones.
Una vez más, algunos políticos deciden anteponer sus ideas y principios a la realidad y a la naturaleza de las cosas. El resultado no puede ser positivo.

Diálogo estilo Zapatero

He podido escuchar en estos días unas afirmaciones por parte del Presidente del Gobierno de España Sr. Zapatero que no dudo en definir esclarecedoras.

Después de un intento de acuerdo con el Partido Popular en tema de política económica para salir de la crisis, el mismo Presidente ha afirmado que dicho acuerdo no es posible porque las ideas y propuestas del líder de la oposición van en contra de su ideología. Es decir, la ideología, radical y relativista, de Zapatero hace inviable un pacto de Estado en un tema como la crisis económica.

Desarrollaré entonces dos líneas de reflexión: por un lado la aplicación de dicha actitud en otros aspectos de la vida cotidiana y política, y por otro lado los resultados conseguidos a día de hoy gracias a la ideología – intocable, según parece – del Presidente.

Todos conocemos los grandes temas que se han priorizado en el transcurso de esta legislatura y de la anterior. El estado de las autonomías. El acuerdo con los terroristas. El divorcio Express. El matrimonio homosexual. La eutanasia. La ley de culto (en Cataluña, pero con posibilidad de ampliación a todo el estado español). La asignatura de educación para la ciudadanía. La prohibición de fumar en lugares públicos, en oficinas y almacenes. Último y doloroso (a mi parecer), el aborto. Grandes temas en los que no quiero entrar, ya he hablado de ellos en posts anteriores. Lo que quiero es destacar un rasgo común.

En todos estos temas, no ha habido ningún tipo de acuerdo de amplio alcance. No se ha buscado ni encontrado ningún tipo de término medio. No se ha negociado. Sólo se ha dicho ‘el Gobierno anuncia’ (como si fuera el Arcángel Gabriel). Y el gobierno ha confiado en acuerdos puntuales y en especial en la disciplina de partido.

Ahora la razón es más evidente. Zapatero no es dialogante, sino que acepta dialogar únicamente si el contrincante acepta sus premisas, que están fundamentadas en una visión radicalmente relativista del mundo. Está empeñado en convencernos de que España es un estado laico, cuando en realidad España es un estado aconfesional. ¿La diferencia? En un estado aconfesional todas las religiones tienen los mismos derechos (eso sí, teniendo en cuenta también las raíces culturales), cabiendo incluso la posibilidad del agnosticismo o del laicismo; en cambio, en un estado laico ninguna religión tiene derechos porque el estado laico suplanta la religión en todas las facetas de la vida cotidiana, con la agravante de que la ‘cultura laica’ no tiene ninguna raíz.

Para que España sea un estado laico, se debería reformar la Constitución, y el camino que se debería recorrer me parece absurdo. Turquía docet.

Además, tenemos los resultados de la política económica de Zapatero. La propuesta de un ‘desarrollo sostenible’ ha sido plasmada por el PSOE en un modelo en el que se aumentan las regalías y crece desmedidamente el funcionariado. Jubilados (les toca, pero no con 50, 45 o hasta 40 años), parados (si las empresas funcionaran no habría), sindicalistas (se habla de 350.000 'liberados sindicales') y funcionarios del Estado y de las Comunidades Autónomas (por cierto, Andalucía y Extremadura han aumentado exponencialmente el número de funcionarios en los últimos dos años) representan hoy un porcentaje muy relevante de la ‘población activa’, pocas empresas se atreven a exportar, también debido a la escasa competitividad de sus productos, limitados por una productividad laboral escasa y por una merma en el crédito a las empresas.

La reforma laboral es algo que no ha pedido sólo el PP, sino también muchos e ilustres socialistas, por ejemplo Almunia, pero es inviable porque va en contra de la ideología radical de Zapatero.

Entonces pregunto: si los resultados no son positivos, ¿el problema no será precisamente la ideología?

Preguntas frecuentes sobre las profecias Maya


He traducido al castellano las FAQs (Preguntas Frecuentes) - con su respuesta, claro - sobre las profecías Maya acerca del fin del mundo que Massimo Introvigne ha publicado en el sito CESNUR.
Sólo son un par de folios, pero es demasiado material para un post. Así, he considerado oportuno subirlas a un servidor de almacenamiento (MegaUpload).
Aquí teneis el link.
Para descargar, si no disponéis de una cuenta premium, es suficiente introducir las tres letras en la casilla de control. Baja rapidísimo, son menos de 90 kB. Está en formato PDF.

He subido también el documento a Scribd, aquí lo podéis ver online:

El mundo se terminará en el 2012
En la opción Fullscreen es posible ampliar para que se pueda leer con más claridad

Un aborto es un aborto

Los gobernantes socialistas nos están acostumbrando a auténticos malabarismos dialécticos, y lo más sorprendente es que su imaginación no tiene límites.

La nueva ley sobre el aborto es la demostración de que no hay confín que se resista. No me refiero al contenido de la ley, que no apruebo, y que sin embargo me parece normal que un gobierno como el que tenemos promulgue.

Las declaraciones del Ministro Alonso son la clave del razonamiento, y se resumen en una frase que le he oído repetir con cierta frecuencia. Hablando de las embarazadas que se van a beneficiar de esta ley, remarca la necesidad de estar cerca de aquellas mujeres que...

tienen que pasar por el trance de interrumpir voluntariamente el embarazo

Ahora bien.

Si la gramática no ha cambiado radicalmente desde la reconquista del poder por parte de los socialistas, la expresión 'tienen que pasar' está relacionada con algo que es de obligado cumplimiento; el objeto de dicha obligación no es nada más que la 'interrupción voluntaria'.

Pero ¿como puede ser algo voluntario al mismo tiempo también de obligado cumplimiento?

Otra hazaña más de la propaganda nacional-socialista, que mueve de una necesidad básica que podríamos llamar ‘reglamentación’. No se puede fumar en locales públicos, el fumo perjudica a aquellos menores que, eso sí, han tenido la suerte de conseguir nacer. Y un largo, muy largo et cetera.

Cerrando los ojos para no admitir que hay cosas que las leyes no pueden reducir: una de ellas es el número de abortos. Está más que comprobado que en los países cuya legislación en materia es más permisiva, el número de abortos crece; quien esgrima el argumento de los abortos ilegales está en error, la economía sumergida de los abortistas ilegales es bien conocida, y eliminarla o legalizarla no resuelve el problema de fondo (como no ha resuelto el problema de las drogas).

La cuestión es que, para los embarazos no deseados, el aborto no es la solución, como no lo es la píldora del día después. Es necesario trabajar ‘a monte’ promoviendo estilos de vida que previenen los embarazos no deseados, en particular entre las adolescentes.

Cuando se mira únicamente a los derechos de las madres, cualquier política se traducirá en derrota, ya en tiempos breves. Lo estamos viviendo con la crisis, cuyo motor no es nada más que la bajada de natalidad en los países occidentales. No se pueden reducir por ley los embarazos no deseados. Es un error del que, una vez más, pagaremos las consecuencias.


Por cierto: la foto es de un feto de 5 semanas. Dedicado a todos aquellos que no consideran el feto una vida humana



Minaretos


Se ha hablado mucho en estos días de los minaretos, reivindicación actual de las comunidades islámicas en España como en otros países. Las declaraciones contemporáneas en toda Europa de exponentes musulmanes han desatado un auténtico caos informativo, debido a la crónica falta de conocimiento en tema de religiones por parte de la clase periodística española.

El tema merece unas reflexiones.

La primera es más que obvia. El revuelo es parte de una estrategia a nivel europeo vuelta a sondear las debilidades del sistema democrático (y en muchos casos relativista) occidental. Esta estrategia no parte de "los musulmanes" sino de algunos grupos que piensan poder conseguir algún tipo de beneficio, posiblemente de tipo territorial y/o económico.

La segunda reflexión se me ha ocurrido leyendo un artículo de Massimo Introvigne sobre el tema, en el que el autor explica muy bien la diferencia entre minaretos, mosqueas y salas de culto.

Los minaretos no dejan de ser altos turriones, desde los que los muezzin llamaban a los fieles para las plegarias. Y digo llamaban porque esta práctica ha caído en el olvido hasta en muchos países musulmanes. Su función era parecida a la de los campanarios. Los minaretos se han convertido así en meros testigos de la presencia musulmana, en simples puntos de referencia geográfica y, sobre todo, cultural.

No nos engañemos entonces: cuando los musulmanes insisten para que se construyan minaretos no es para poder rezar. Las mismas consideraciones se pueden aplicar a las mosqueas. Las salas de culto son una parte de la mosquea, donde los fieles van a rezar. Pero las mosqueas se parecen más en realidad a centros cívicos islámicos, en los que reunirse para hablar de cultura, sociedad, política...

Por esta razón los terroristas salen de las mosqueas, y no de las salas de culto. No de todas, lógicamente, ya que todo depende del Imam de la mezquita; si éste es amigo de Bin Laden, las actividades que promueve serán consecuentes a su ideología y a sus prioridades.

En conclusión, no nos dejemos engañar. Que los musulmanes orantes hagan lo que quieren hacer, tienen todo el derecho; y para ello, con las salas de culto tienen suficiente. Todo lo demás responde a una estrategia de islamización de Europa. Y francamente, no tengo ningún interés en cambiar nuestros campanarios por minaretos.


Crucifijo

En la web de Clases Medias ha sido publicado un artículo provocador sobre el tema de la retirada de los crucifijos de las aulas y de los lugares públicos, a firma de Santiago Vela. Tenía pensado publicar algo por el estilo en el blog, pero veo que yaestá hecho, y con maestría.

Aquí el texto:


Ilustrísimos Sre/as Diputado/as: Soy profesor en centro público y me dirijo a sus Ilustrísimas para comunicarle que procederé inmediata mente a la retirada del crucifijo tanto en el aula como en mi despacho, no esperaré a que me obligue la futura Ley de Libertad Religiosa que prepara el Gobierno.

¡¿Cómo hemos podido tardar tanto en darnos cuenta de que estamos en un Estado aconfesional y ninguna religión tiene carácter oficial?! ¡Debemos avergonzarnos del daño que hemos podido causar por mantener ese símbolo tan insultante en nuestros espacios públicos! ¡Y cuánta falta de respeto y de sensibilidad democrática hacia los ciudadanos que no profesan tal religión!
Es imperdonable haber mantenido públicamente el símbolo de ese personaje judío que mereció tal muerte por denunciar la corrupción de los poderes políticos y religiosos de su época, por oponerse a la opresión y abusos que los gobernantes imponían al pueblo, por andar con prostitutas, ladrones e ilegales, que entregó su vida hasta el sacrificio en cruz por andar defendiendo la libertad, la dignidad y la igualdad de todos los seres humanos.
No tardaré ni un minuto más en retirar el crucifijo por el que muchos millones de personas han entregado su vida. Retiraré el crucifijo porque no quiero seguir siendo responsable de que los alumnos y ciudadanos que lo vean descubran los valores de entrega, radicalidad, esfuerzo, amor y solidaridad que expresa ese judío colgado de la cruz, con los brazos abiertos en señal de acogida y perdón. Quitaré el crucifijo, no sea que quien lo vea caiga en la cuenta que hoy sigue habiendo muchos crucificados por las mismas causas y a los que sí habría que retirarlos también de sus cruces. Quitaré el crucifijo pues no quiero que mis alumnos piensen que entregar la propia vida por los demás es el valor más sublime.
En su lugar, ilustrísimas señorías, he pensando poner un preservativo, o un blister de píldoras del día después o una cureta cruzada con un fórceps con el que se provoca la interrupción del embarazo, cualquiera de ellos representaría perfectamente el valor supremo de la libertad. Pero pensándolo mejor, no sería buena idea, porque no todos lo entenderían y además no queda nada estético colocar junto a la foto del Borbón un condón.
Por ello he decidido sustituir el crucifijo por una Obra de Arte, de esas que nuestros artistas universales han producido y que están expuestas en los Museos de todo el mundo para que sean apreciadas por millones de ciudadanos. Una obra de arte no debe escandalizar ni provocar ningún perjuicio en las convicciones íntimas de quien la admira. He pensado en artistas como el genial Salvador Dalí, paisano de los de ERC, o en Mariano Benlliure, paisano de la Sra. Pajín, aunque me tienta poner a mis dos artistas favoritos, uno extremeño, Zurbarán; y otro como yo, andaluz, el universal Velazquez.
Y sería de gran ayuda que me ayudasen a decidirme, les envío mis preferencias en el archivo adjunto.
Attmte.
Santiago Vela


Aquí tenéis también el enlace a las fotos mencionadas:

http://bit.ly/8KkMN6


Yo diría que es para reflexionar...